Impresiones Jugables: Naruto Rise of a Ninja
El aluvión de licencias de series japonesas de animación en Occidente parece no tener fin. Sin duda, Naruto se ha perfilado como una de las grandes estrellas del acontecimiento, dado que cuenta con un anime y un manga de gran éxito a nivel mundial y varias sagas de juegos en el mercado. El ninja anaranjado ya no necesita presentación, pero sorprende que haya dado el salto a la nueva generación en la máquina de Microsoft. La explicación es que detrás del desarrollo no está Tomy ni Bandai, sino la división canadiense de Ubisoft.
La historia de Naruto: Rise of a Ninja abarca los primeros hilos argumentales de la serie. Por si todavía hay alguien que la desconozca, Naruto es un joven aspirante a ninja que guarda sellado en su interior el inmenso poder del Kyuubi, el zorro de nueve colas que sembró el terror en la aldea de Konoha. Todo el mundo le mira con recelo por temor a que la bestia regrese. Para ganarse el respeto de los ciudadanos, Naruto entrena día tras día para convertirse en Hokage, el ninja más poderoso de la aldea.
Pasemos a comentar lo que nos ofrecerá este título.
Para este avance nos hemos centrado en el modo Historia, que es el que ocupará la mayor parte del tiempo de juego. A grandes rasgos, Rise of a Ninja es una mezcla del entorno de Uzumaki Ninden/Chronicles (PS2) y el sistema de batallas de Gekitou Ninja Taisen (GC), lo que quiere decir que exploraremos Konoha y sus alrededores para realizar misiones por encargo y nos enfrentaremos a otros ninjas en batallas individuales propias de un juego de lucha.
Comenzaremos controlando a un melancólico Naruto que acaba de suspender por tercera vez el examen de ascenso a ninja. La primera misión, que corresponde al primer capítulo de la serie, nos pone como objetivo y a modo de tutorial robar un pergamino secreto que contiene la clave de una técnica. Lo primero que llama la atención es lo bien recreado que está el universo del anime, no sólo los escenarios sino también los personajes, que tienen unos gráficos tipo cell-shading muy bien animados y definidos que no se superponen con los fondos tridimensionales. Tras completar la misión, podemos campar a nuestras anchas por la aldea de Konoha, que luce de una manera nunca vista en consola: es grande, no hay tiempos de cargas entre las diferentes zonas y aunque las texturas no impresionan en exceso, todo se ve muy detallado y tal y como uno se lo imagina. El efecto del agua (los edificios se reflejan en la superficie) y de las sombras tampoco se queda atrás. Además, la cantidad de personajes que se mueven por las calles en todo momento contribuye a darle mucha vida, sin llegar al nivel de las grandes metrópolis del videojuego como Rabanasta de FFXII, en la que prácticamente cada individuo es diferente.
Naruto no es el único personaje bien animado por ser el protagonista. Evidentemente, al ser el que llevamos en todo momento, muestra unas animaciones mucho más variadas que los demás, pero los secundarios no desentonan y conservan las características que cada uno tiene en el anime. Quizá lo único reprochable es que no muevan los labios ni hagan gestos cuando hablan y que haya una pequeña ralentización cada vez que Naruto recoge un objeto.
La libertad de acción es una de las grandes bazas de Rise of a Ninja. Para que no resulte lineal, podemos decidir qué misión hacer en cada momento con sólo hablar con el solicitante. Las distancias son grandes, pero contamos con un minimapa y las indicaciones de los aldeanos, que nos ayudarán si están de buen humor (cada uno lleva un indicador del estado de ánimo). Las misiones están orientadas a obtener puntos de entrenamiento (canjeables por nuevas técnicas), dinero y subidas de salud o chakra (energía que permite realizar técnicas en los combates). El control es extremadamente sencillo y, aunque la cámara no es ejemplar, sí lo suficientemente fiable.
En muchas misiones nos tendremos que enfrentar a otros ninjas para cumplir el objetivo. Las batallas son espectaculares, variadas, intensas y con unos personajes grandes que se mueven de maravilla, en parte gracias a un control excelente. Disponemos de un botón para saltar, otros dos para los ataques y uno de bloqueo. Los combos se realizan con facilidad combinando el ataque vertical y el horizontal. Pero lo mejor de todo es que se pueden hacer técnicas sacadas de la serie en tiempo real.
Basta con apretar el gatillo izquierdo y hacer las combinaciones necesarias con ambos sticks analógicos. Si lo hacemos bien, pasaremos a una secuencia con un minijuego de botones que hay que pulsar cuando aparecen en la pantalla. Al principio cuesta cogerle el truco, pero con el tiempo se acaban haciendo sin dificultad. También hay armas arrojadizas y raamen (fideos) para recuperar salud. Si Naruto queda fuera de combate puede recurrir a los “memovídeos” o recuerdos que le dan fuerzas para seguir adelante. Un añadido curioso, desde luego.
Las melodías del juego están sacadas directamente del anime, por lo que no decepcionan. Pasear por Konoha al ritmo de la partitura de Toshiro Masuda hace que la experiencia sea más inmersiva que en otros juegos protagonizados por Naruto. Sin embargo, la versión que hemos probado también contiene uno de los elementos más polémicos de la serie: el doblaje de la versión estadounidense.
No es que las voces sean malas, pero las japonesas son infinitamente mejores y habrían hecho a los personajes más carismáticos. No deja de ser una opinión personal, pero la superioridad del original es innegable y ojalá la versión europea las incluya. Lo que es seguro es que vendrá totalmente traducido. El modo Lucha ofrece batallas uno contra uno iguales que en el modo historia, pero con la posibilidad de seleccionar el personaje que queramos. Pueden ser contra la CPU o contra un amigo, y se parecen mucho a las de Gekitou Ninja Taisen. La incógnita es de cuántos personajes dispondrá.
El modo Online parece ser bastante bueno. Consiste en un torneo en el que pueden inscribirse hasta 16 participantes y está ambientado en la torre del bosque de la muerte que aparece en la serie. Según se van ganando los combates, nuestro personaje irá ganando puestos en la clasificación hasta llegar a lo más alto de la torre, donde esperan los ganadores de los otros torneos.
En conclusión, Rise of a Ninja tiene todas las papeletas para convertirse en el mejor juego del ninja de Kishimoto aparecido hasta la fecha. Tiene pocos fallos destacables y hace gala de una ambientación, unos gráficos y un apartado sonoro muy cuidados. Aquellos que disfrutan de un buen juego de aventuras no deben perderlo de vista.
Fuente: videojuegos.com
